El precio del litro es solo la mitad de la ecuación. La otra mitad es cuántos litros gastas. Con los mismos kilómetros, la diferencia entre una conducción descuidada y una eficiente puede ser de varios litros cada cien kilómetros. Estos son los hábitos que más se notan.
Al volante
- Anticipa. Mirar lejos y levantar el pie antes de llegar a un semáforo o a una retención es la medida más eficaz. Cada frenazo convierte en calor un combustible que ya habías pagado.
- Aprovecha la inercia. En los coches modernos, si levantas el pie con una marcha engranada, la inyección se corta y el consumo es prácticamente nulo. Es mejor que ir en punto muerto.
- Cambia pronto de marcha. Como referencia, sube de marcha hacia las 2.000 rpm en diésel y las 2.500 rpm en gasolina, sin llegar a ahogar el motor.
- Mantén una velocidad constante. Los acelerones y frenazos en autovía disparan el consumo. El control de crucero ayuda en terreno llano.
- Modera la velocidad. La resistencia del aire crece muy rápido con la velocidad. Bajar de 130 a 110 km/h en un trayecto largo se nota claramente en el depósito y apenas en el tiempo de llegada.
- No calientes el motor parado. Arranca y circula con suavidad los primeros kilómetros. El motor se calienta antes y gasta menos que al ralentí.
En el coche
- Revisa la presión de los neumáticos cada mes, en frío y con los valores del fabricante, que suelen estar en el marco de la puerta o en la tapa del depósito. Una presión baja aumenta el consumo y desgasta antes la rueda.
- Quita peso y resistencia. Las barras o el cofre del techo vacíos y la carga innecesaria en el maletero penalizan, sobre todo en carretera.
- Usa el aire acondicionado con cabeza. En ciudad, bajar las ventanillas consume menos. En autovía, con las ventanillas abiertas aumenta la resistencia aerodinámica y suele compensar más el aire con una temperatura moderada.
- Haz el mantenimiento a tiempo. Los filtros de aire sucios, un aceite viejo o una alineación incorrecta suman consumo poco a poco.
Al repostar
- Compara antes de salir. Entre la gasolinera más cara y la más barata de un mismo municipio suele haber varios céntimos por litro. En Llena el Depósito lo ves ordenado por precio y por distancia, y la web te calcula cuánto ahorras por depósito.
- No te desvíes de más. Ir a una gasolinera lejana para ahorrar dos céntimos puede salir caro. Lo explicamos con números en ¿Merece la pena desviarse para repostar más barato?